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En el mundo actual, los ecosistemas se ven amenazados por la
llegada de especies invasoras,
generalmente exóticas, que desplazan a las especies autóctonas,
produciendo desequilibrios
en el ecosistema y pérdidas de biodiversidad.
En el caso de las especies animales, algunas de las medidas para
controlar a estas especies
invasoras, una vez se han introducido y su expansión ha comenzado,
se detallan en el apartado
de vigilancia y control de fauna, a las que habría que añadir
le eliminación física (descaste,
por ejemplo, de lucios en ríos), y la restauración
y mejora del hábitat (seguramente, la mejor
medida en muchas ocasiones)
En el medio urbano, la paloma doméstica (Collumba livia),
por ejemplo, puede convertirse
en una plaga. En el medio natural, son bien conocidos los graves
efectos sobre especies
autóctonas y sobre el ecosistema mismo del visón americano
(Mustela vison), la gambusia
(Gambusia holbrooki), el mejillón cebra (Dreissena polymorpha)
y el cangrejo rojo (Procambarus
clarkii). Numerosas especies de plantas exóticas son también
invasoras: el ailanto (Ailanthus
altisima) o el jacinto de agua (Eichornia crassipes), por ejemplo.
El conocimiento de los requerimientos ecológicos de estas
especies es esencial para su control,
del mismo modo que la restauración y la correcta gestión
de los hábitats invadidos puede
remediar y limitar la expansión de estas especies, pues con
frecuencia ocupan hábitats degradados,
que ya no representan un hábitat adecuado para las especies
autóctonas, sino que reproducen,
paradójicamente, condiciones ambientales exóticas
en nuestro propio ambiente.
Liquen Consultoría Ambiental S.L. tiene especialistas en
fauna y flora, acuática y terrestre, cuyos
conocimientos interdisciplinares producen una visión global,
proponiendo soluciones específicas
a cada problema.
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