La caracterización físico-química del suelo permite cuantificar el contenido de potenciales
contaminantes del suelo y prever su comportamiento a lo largo del tiempo.

Las características físico-químicas del suelo condicionan la disponibilidad del contaminante para
potenciales receptores (personas o fauna y flora), así como su movimiento, tanto en el suelo como
hacia otros compartimentos del medio (acuíferos subterráneos, ríos o la propia atmósfera).

Las caracterizaciones analíticas requeridas por la administración para actividades potencialmente
contaminantes incluyen comúnmente el análisis del pH, conductividad, contenido en materia
orgánica y arcilla, TPH (hidrocarburos totales: aceites, gasolina, diesel), metales pesados y
contaminantes específicos de la actividad cuya presencia en el suelo sea previsible.