La presencia de un contaminante en el suelo no implica que el suelo esté contaminado. En la
actualidad pequeñas cantidades de ciertos contaminantes están presentes en casi cualquier suelo.

Para establecer si un suelo está contaminado hace falta que el nivel de los contaminantes supere
ciertos valores fijados por la administración, o que, independientemente de ello, suponga un riesgo
inaceptable para la salud humana o los ecosistemas, lo cual se decide mediante una valoración de
riesgos.

La valoración de riesgos es compleja, pues requiere una descripción detallada de los focos de
contaminación, las características de los contaminantes y su concentración en el suelo; una
caracterización de las propiedades del suelo (texturales y físico-químicas); una descripción del
medio físico, de los mecanismos de transporte de los contaminantes, los receptores potenciales,
las vías de exposición a la contaminación y los niveles de referencia del contaminante; una
cuantificación del riesgo y, finalmente, un análisis de incertidumbres.

Liquen Consultoría Ambiental S.L. tiene amplia experiencia en el estudio del medio y la integración
de información multidisciplinar que requiere una valoración de riesgos competente.